Un CFDI puede timbrarse sin ningún problema y aun así estar mal. Muchas reglas de validación del SAT solo exigen confirmar que una clave existe y es compatible con las demás — no que sea la correcta para la operación que se factura. Esa responsabilidad recae en quien emite el comprobante, y ahí se concentran los errores que más se repiten al facturar:
Forma de Pago
La forma de pago identifica el medio con el que efectivamente se liquidó la operación. El error más común es registrar una clave distinta a la que en realidad se usó, lo que podría afectar la deducibilidad del gasto para quien recibe el comprobante — anotar efectivo cuando el cliente pagó por transferencia, por ejemplo. Tarde o temprano, esta inconsistencia se detecta al cruzar la información con otros registros de la operación.
Método de Pago
El método de pago indica si la operación se liquidó en una sola exhibición o de forma diferida. El SAT permite registrar PUE aunque el pago no se haya recibido al momento de timbrar, siempre que se tenga certeza de que se completará antes de que termine el mes calendario de la emisión. El error más común es marcar PUE en una operación que en realidad se cobrará después de ese plazo — un caso que corresponde ser PPD, con su respectivo complemento de pago.
Uso de CFDI y Régimen Fiscal
La clave de uso de CFDI debe existir en el catálogo vigente y ser compatible con el régimen fiscal del receptor — pero eso no significa que sea la que corresponde a esa operación en particular; esa determinación sigue siendo del receptor.
Del lado del régimen fiscal, un contribuyente puede estar dado de alta en más de uno, y el error ocurre cuando se factura con un régimen que no corresponde a la operación que se está documentando.
Clave de producto o servicio
Identificar la clave de producto o servicio es responsabilidad de quien emite el comprobante. Usar una clave genérica cuando existe una más específica, o repetir la misma clave para conceptos significativamente distintos, no impide el timbrado — pero sí puede generar inconsistencias frente a la actividad real del negocio si la autoridad cruza esa información.
Retención de impuestos
Cuando una operación implica retener ISR o IVA, el error más frecuente no es omitir la retención, sino calcularla sobre la base equivocada — aplicar el porcentaje sobre el monto total en lugar del valor antes de impuestos. La tasa, además, varía según el régimen fiscal de quien recibe el pago, por lo que una misma operación puede requerir un cálculo distinto según el cliente.
Estos son los errores donde con más frecuencia se factura con datos técnicamente válidos, pero equivocados para la operación real.
En MYSuite, la validación contra las reglas vigentes del SAT es automática en cada CFDI. Además, en muchos casos, sumamos verificaciones adicionales pensadas para detectar otras inconsistencias antes del timbrado.
